Instituciones y Visibilidad de Cargos en el Monitor de Opinión de Zigma
Este informe de Zigma analiza la relación entre las Instituciones y la Visibilidad de Cargos, revelando importantes brechas en la percepción pública sobre la Vicepresidencia, los subsecretarios y los directorios de empresas estatales. A través de datos que exponen una marcada polarización política y niveles de desconocimiento ciudadano, el estudio cuestiona cómo el diseño institucional influye en la rendición de cuentas y la valoración de los roles clave del Poder Ejecutivo.
Contenido
- La Vicepresidencia: conocimiento declarado y valoración institucional
- La brecha de valoración: el VP como cargo en disputa interpretativa
- El estatuto normativo del VP: brechas de conocimiento específico
- La invisibilidad ejecutiva: los Subsecretarios como caso límite
- Los directorios de empresas del Estado: un consenso incómodo
La Vicepresidencia: conocimiento declarado y valoración institucional
El segundo bloque temático abre con un análisis en tres dimensiones de la figura del Vicepresidente: el conocimiento autodeclarado de sus funciones, la valoración de su importancia para el funcionamiento del país, y el conocimiento específico de su estatuto normativo. Estas tres dimensiones producen resultados que, en conjunto, revelan una percepción pública compleja y políticamente cargada de un cargo cuya posición en el diseño institucional uruguayo es, en sentido estricto, ambivalente.

En cuanto al conocimiento de las funciones vicepresidenciales, el 64.1% de los encuestados declara conocer “algo” o “mucho” sobre las tareas que desempeña el Vicepresidente en el día a día, frente al 35.9% que admite conocer “poco” o “nada”. El perfil por bloque revela que los votantes del FA se perciben a sí mismos como mejor informados: el 29.7% declara conocer “mucho” las funciones vicepresidenciales, frente al 21.2% en CR. En el extremo del desconocimiento, el 13.6% de los votantes de CR reconoce no saber “nada”, frente al 5.1% en FA.
Conocimiento de funciones del Vicepresidente por bloque político
| FA | CR | Otros | |
| Nada | 5.1% | 13.6% | 16.7% |
| Poco | 24.6% | 27.1% | 16.7% |
| Algo | 40.7% | 38.1% | 53.3% |
| Mucho | 29.7% | 21.2% | 13.3% |
La brecha de valoración: el VP como cargo en disputa interpretativa
Esta pregunta es donde aparece la divergencia más dramática de toda la encuesta, y merece un análisis detenido. A nivel agregado, el 71.4% considera que el VP es “imprescindible” (22.75%) o “importante, pero no fundamental” (48.61%), mientras que el 28.6% restante lo considera “poco importante” o “totalmente prescindible”. Hasta aquí, una mayoría clara valora positivamente la figura.
Sin embargo, al desagregar por bloque político, los datos muestran una fractura profunda. Entre los votantes del FA, el 42.7% considera al Vicepresidente “imprescindible”. Sumada a quienes lo consideran “importante no fundamental” (46.2%), el acuerdo con la relevancia institucional alcanza el 88.9% entre el electorado frentista. La percepción de prescindibilidad es marginal en este grupo: solo el 11.1% opta por alguna categoría de irrelevancia.

El contraste con CR es mayúsculo. Solo el 9.3% de los votantes de la Coalición Republicana considera al VP “imprescindible”. El 35.6% lo juzga “poco importante” y el 3.4% “totalmente prescindible”. Sumados, el 39% de los votantes de CR evalúa negativamente la relevancia del cargo. El grupo Otros es aún más escéptico: apenas el 3.2% lo considera imprescindible, y un 16.1% —el más alto de los tres grupos— lo juzga totalmente prescindible.
Importancia del Vicepresidente por bloque político
| FA | CR | Otros | |
| Imprescindible | 42.7% | 9.3% | 3.2% |
| Importante, no fundamental | 46.2% | 51.7% | 45.2% |
| Poco importante | 6.0% | 35.6% | 35.5% |
| Totalmente prescindible | 5.1% | 3.4% | 16.1% |
Esta divergencia tiene una lectura política inmediata. El Vicepresidente de la República preside la Asamblea General y el Senado, lo que lo convierte en un actor central en la dinámica legislativa. Un Frente Amplio con mayoría parlamentaria en el Senado tiene razones institucionales y estratégicas para valorar el control de esa presidencia. En cambio, los partidos de la CR han experimentado situaciones diversas: en algunos casos han gobernado con VPs que operaban como articuladores de coalición más que como presidentes del Senado con mayoría propia. La diferente valoración del cargo puede reflejar estas experiencias de gobierno distintas y el rol que la figura jugó en cada caso.
El estatuto normativo del VP: brechas de conocimiento específico
La quinta pregunta explora el conocimiento del estatuto normativo del Vicepresidente como Senador con voz y voto pleno, cuyo voto no desempata en caso de paridad. A nivel agregado, el 57.0% declara haberlo sabido, el 25.6% tenía “una idea vaga”, y el 17.4% lo desconocía completamente.

La distribución por bloques es relativamente homogénea en cuanto al conocimiento pleno (FA: 55.6%, CR: 60.2%, Otros: 58.1%), pero el grupo Otros exhibe la mayor proporción de desconocimiento total: el 29.0% no sabía que el VP no puede desempatar, frente al 16.2% en FA y el 12.7% en CR. Este dato cobra relevancia cuando se lo combina con la pregunta anterior sobre valoración: un ciudadano que valora poco al VP y que además desconoce que su voto no desempata en el Senado puede estar operando con un modelo conceptual incompleto del cargo, subestimando su influencia real en la conducción parlamentaria.
Conocimiento del estatuto normativo del VP por bloque político
| FA | CR | Otros | |
| Sí, lo sabía | 55.6% | 60.2% | 58.1% |
| Tenía una idea vaga | 28.2% | 27.1% | 12.9% |
| No, no lo sabía | 16.2% | 12.7% | 29.0% |
La invisibilidad ejecutiva: los Subsecretarios como caso límite
La sexta pregunta, relativa al reconocimiento de nombres de Subsecretarios actuales, produce el hallazgo quizás más rotundo de toda la encuesta en términos de distancia entre diseño institucional y percepción pública. El 65.3% de los encuestados no recuerda el nombre de ningún subsecretario actual. Solo el 26.9% recuerda al menos tres, y la proporción que recuerda seis o más es marginal (5.2% al menos seis, 1.9% al menos nueve, 0.6% al menos doce).
La desagregación por bloques introduce un matiz interesante. Entre los votantes de CR, el porcentaje de no reconocimiento llega al 71.0%, el más alto de los tres grupos, frente al 58.9% en FA y el 62.5% en Otros. Los votantes del FA exhiben la mayor capacidad de recall de subsecretarios: el 31.5% recuerda al menos tres, versus el 21.7% en CR. Este diferencial es consistente con la hipótesis de un electorado frentista más cercano a los cuadros técnico-políticos del nuevo gobierno.

Este hallazgo plantea una reflexión de fondo sobre la arquitectura de visibilidad del Poder Ejecutivo uruguayo. Los subsecretarios —o viceministros— son figuras técnico-políticas de segundo nivel que en muchos países tienen perfiles públicos más pronunciados, especialmente cuando ejercen roles de portavocía sectorial. En Uruguay, la visibilidad pública del Ejecutivo está altamente concentrada en ministros, con escaso derrame hacia sus equipos. Esta configuración no es neutral: un cargo con baja visibilidad es también un cargo con menor rendición de cuentas pública, lo que tiene implicancias para el control ciudadano de la gestión.
Los directorios de empresas del Estado: un consenso incómodo
La séptima y última pregunta de este bloque genera la mayor convergencia interbloque, aunque con una asimetría notable. Ante la consulta sobre si se deberían reducir los directorios de las empresas del Estado de cinco a tres miembros, el 84.8% de los encuestados expresa acuerdo (63.8% “muy de acuerdo”, 21.0% “algo de acuerdo”). Solo el 15.2% se opone.
La distribución por bloques revela que el apoyo a la reducción es notoriamente más alto en CR (72.3% muy de acuerdo) y en Otros (70.0% muy de acuerdo) que en FA (53.4% muy de acuerdo). El FA exhibe también el mayor rechazo relativo, aunque en cifras bajas: un 17.2% combina las dos categorías de desacuerdo. La reducción de los directorios ha sido históricamente una propuesta asociada a partidos de centroderecha bajo el argumento de eficiencia y reducción del costo de gestión. Para el Frente Amplio, en cambio, los directorios de cinco miembros con representación de la oposición han funcionado como mecanismo de control y participación plural. El hecho de que incluso el 53.4% de los votantes del FA apoye la reducción sugiere que el argumento de eficiencia ha permeado también en ese electorado.

Apoyo a reducción de directorios empresas del Estado por bloque
| FA | CR | Otros | |
| Muy de acuerdo | 53.4% | 72.3% | 70.0% |
| Algo de acuerdo | 29.3% | 14.3% | 16.7% |
| Algo en desacuerdo | 10.3% | 5.9% | 6.7% |
| Muy en desacuerdo | 6.9% | 7.6% | 6.7% |
Este Monitor también abordó: Gobiernos Locales — Diseño Electoral y Carreras Políticas Subnacionales, Dinámicas Electorales, y ¿Demasiados ministerios y un nuevo por crear?





